
Solo sentía el frio de la noche, esa noche de luna llena, que le mantenía despierto debido al frio, y a los ahullidos de los lobos a lo lejos.
Su piel se erizaba cada vez que escuchaba las ramas crujir debido al viento.
No recordaba como había llegado allí, tan solo sabía que había despertado tirado en medio del bosque, sin poder moverse debido a la pierna que la debía de tener rota.
En algun rincón de la ciudad, un grupo de moteros, acaba su velada en un antro cutre de carretera, y se disponen a ponerse en movimiento.
Deciden coger la carretera hacia el norte, donde piensan pasar todo el fin de semana.
Son 7 en total, todos bien equipados con sus chupas de cuero, sus botas de motero.
Tatuajes y melenas por doquier, pero buena gente, que no busca problemas.
El bosque sigue en silencio, tan solo los aullidos,que a veces hacen que nuestro protagonista de un respingo en su propio ser.
De pronto escucha como se acerca algo...o alguien.
Intenta moverse, pero es imposible, su pierna no le deja.
Acierta a ver una silueta, dos....tres....se van aproximando.
De pronto sus ojos brillan en la oscuridad de la noche...y un grito se ahoga en su garganta.
Lobos!!.....Noooo!!!...
Los lobos han bajado del monte, están hambrientos y necesitan llevarse algo al estómago, y en él han visto la presa perfecta.
Mientras el grupo de moteros sigue su viaje hacia las montañas del norte.
Su intencion es llegar antes de que amanezca, y ya queda poco para llegar.
Los lobos rodean al herido mientras uno se acerca enseñandole los colmillos, y se lanza.
Nuestro protagonista, en un intento de defenderse con sus brazos,...sus colmillos llegan a clavarsele, el cual sufre un desgarro.
Entre gritos intenta por todos los medios de cubrirse la cara. En ese momento se supone el jefe de la manada da orden al grupo para atacar, y los tres se lanzan a por su presa, clavandole los colmillos en la yugular...deja de respirar, y los lobos siguen su banquete, mordiendole por la cabeza, y por todos lados, cuando de repente se ven unas luces.
Las luces de las motos hacen su presencia por la carretera.
Los lobos, se dispersan, asustados por la intensidad de la luz.
Los moteros, se dan cuenta de que hay algo a unos metros de allí tirado en el suelo,. cuando dejan sus motos y se adentran un poco en el bosque, para ver la imagen dantesca que los lobos han dejado de su presa.
Pero cuando reaccionan de lo que está pasando se dan cuenta que están siendo rodeados por una manada de lobos, ahora si son una buena manada, de 12 a 15 lobos, todos sedientos de sangre.
Intentan huir hacia las motos, pero lo unico que consiguen es que los lobos se aproximen mas.
En un intento de ahuyentarlos, con unas cadenas...uno de los lobos salta sobre uno de ellos, en ese momento la manada entera entra al ataque, y sus cuerpos se ven desperdigados por el bosque, luchando por la supervivencia, ellos por sobrevivír al ataque de los lobos. Los lobos por sobrevivír al hambre.
Una lucha encarnizada entre el hombre y el animal, en el que cada uno tan solo tiene para defenderse su propio cuerpo.
Sobrevivír...esa es la cuestión.
La mañana fria, brumosa, revela una estampa dantesca, restos sangrientos de hombres y animales esparcidos en el claro.....
Mientras los supervivientes se alejan en sus motos, siluetas oscuras sobre ruedas, angeles de la muerte, angeles del infierno....
Montado en la Harley...con la brisa azotando su rostro....guiñando la mirada, abriendo sus mandíbulas....enseñando los colmillos.
Lobo Gris echó la cabeza atras y lanzó su aullido...
...........Auuuhhhhhhhhhuuu............................esta moto es de puta madre!!
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En este relato ha colaborado QUIRÓN. Él ha aportado un final que me ha parecido perfecto, el cuál deja una puerta abierta a una segunda parte.
Muchas gracias Quirón, me ha encantado este final.
Y ya sabes si estás interesado en la 2ª parte....